lunes, diciembre 12, 2005

Shenmuere


Decidido a comprobar las lindezas de un juego que roza lo legendario, me dejé convencer para albergar bajo mi gran ala –y mi gran televisor- una Dreamcast con el Shenmue y su secuela. Recuerdo una review de un programa de televisión en que me quedé anonadado por la calidad del juego, así que conecté la consola, confirmé que mi tele tiene mal la entrada RGB y me puse a jugar. He jugado dos veces, lo que vienen a ser las seis primeras horas de juego y ya me encuentro en disposición de hacer una crítica bastante personal, pero no por ello menos cierta.

Sólo me han bastado dos sesiones de juego para dejármelo, y soy consciente de que no se puede analizar un juego de manera justa sin haberlo jugado entero, pero el hecho de que me desesperase en tan temprana parte del desarrollo dice mucho de un juego. Shenmue ha envejecido mal. Para empezar gráficamente sorprende que sorprendiera en su momento. Creo que sorprendió a aquellos que no podían comprar con máquinas equivalentes, porque sin ir más lejos el mono del Black & White –otro juego que se las trae, pero que es contemporáneo y le da tres patadas- tiene más expresividad que nuestro vengativo protagonista. Los defectos del motor gráfico, en parte compensados por un trabajo en detalle de los grafistas, no se quedan en la expresión ni son justificables por la potencia de la máquina, que da bastante más de sí: la falta de polígonos –ser un porteo de una máquina anterior no justifica nada-, la calidad de algunas texturas –sangrante en el hecho de que algunas sean del protagonista, que luce una y otra vez una camiseta borrosa y un borroso símbolo americano-, el poping –de lo más sangrante-, los pobres efectos meteorológicos, la inexplicable ralentización en algunos momentos y por último la caída del antialiasing. Todos sabemos que el antialiasing, como el framerate, es uno de los recursos de los que tira todo sistema cuando anda falto de recursos, y ambos caen cuando la máquina necesita potencia. De ese modo casi siempre que estás en movimiento aparecen bordes más dentados que cuando no. No se si será cosa de que tengo la entrada analógica para la Dreamcast –AV- y estoy acostumbrado a la calidad digital de mi PS2, que está conectada por el S-Vídeo, que viene a ser una entrada VGA o parecido. El caso es que cuando Ryo se pone a correr, con la animación más ortopédica que se ha visto desde el Strider, las sierras que aparecen son de dedo. Y hablando de animaciones, el juego parece animado por un niño de seis años jugando con un Master del Universo. Recuerdo un tipejo que no paraba de mover los brazos como si tuviese Parkinson en estado terminal, mientras me soltaba su rollo, y el muy desgraciado era peluquero.

¡Ah! Pero cuán soportable se hubiese hecho la aventura de quedarse todo en una obsolescencia gráfica. La ortopedia en los movimientos se ha trasladado fielmente al control del protagonista que, manejado con el pad digital a pesar de estar programado par una consola que lleva de serie el analógico, hace lindezas como dar un paso antes de girar a cualquier lado –con lo que en los espacios estrechos como tu casa se va topando con las paredes- y fijarse automáticamente en una persona u objeto, con lo que tienes que hacer virguerías para conseguir enfocar donde debes –algo que añade más tedio a el conjunto-. Y controlamos –a penas- un personaje ortopédico en un escenario ortopédico, donde las cargas están a la orden del día, y no existen atajos en Shenmue, nada de puertas mágicas ni nada que pueda restar realismo. Cruzas paraje tras paraje y casi tarda más la carga de lo que tardas en cruzar ciertas zonas. Zonas que vas a cruzar una y otra vez, porque al cabrito de Suzuki le pareció descojonante que el tío se fuese a la cama a las once y media de cada noche, con lo que vas a pasar por la puerta de tu casa hasta la exasperación ¡y yo sólo jugué unas horas! Hablando de horarios, los horarios son una tocada de pelotas. Si tu investigación te lleva a determinados establecimientos que abren por la noche te tienes que aguantar y esperarte todo el día. Día que te pasas en los recreativos jugando –porque hablando no va a ser, que el protagonista sólo le dice lo mismo a todo el mundo aunque sepa que para buscar ayuda tiene que esperar- a lo que es una sutil metáfora del Shenmue: el Hang On. Un juego con unos gráficos desfasados y con sus propias leyes absurdas que hacen de cada partida una experiencia frustrante. Tardé en darme cuenta pero la similitud no puede ser casual. La frustración acumulada por el pobre desarrollo del juego no podría ser desfogada en los recreativos ¡hasta ahí llega la vileza de Yu! De modo que sales diez horas del juego más tarde de los recreativos con el mismo ardor de estómago con el que entraste, sino más. Y es hora de darse prisa con la investigación nocturna, no vaya a ser que te den las once y media dando vueltas y te vayas a casa para no preocupar a tu decrépita criada. Enlazando de nuevo desgracia con desgracia, ya que he mencionado las investigaciones, desarrollo fundamental del juego, he de decir que no he visto nada tan absurdo desde las aventuras gráficas de principios de los noventa –usar pato con oveja y tal, no se si os acordaréis o vuestro cerebro ha inhibido los malos recuerdos-. Justo antes de darme cuenta de que lo estaba pasando mal al mando de ese juego mi investigación iba tras el rastro de un marinero-motero con tatuaje. Yo sabía de mis tediosas esperas que había moteros en los recreativos –a esa hora los de la tienda de motos no estaban- aparte, uno de ellos lleva un tatuaje en el brazo, como el tipo al que busco. Pero el juego no me escupe más que insultos cuando hablo con ellos. De modo que me voy a ver al moñas de mi amigo –al día siguiente claro, que esa noche el también se había acostado- que está en la puerta de la tienda de motos. Le pregunto y me remite a un vendedor de chaquetas, que no puede ayudarme, y tras pasarme otro tedioso día dando vueltas por la misma calle –Ryo considera que irse más lejos sin haber preguntado es una pérdida de tiempo, luego ahí te quedas nene- me encuentro con un viejo que me enseña un movimiento tipo Virtua Fighter. Después un macarra me conduce a una trampa en la que por primera vez en el juego luchas. Y cuando luchas rodeado de seis tíos tus sospechas se hacen realidad. Meter el sistema de VF en la lucha callejera es una maldita mala idea. Malísima. El control de ya de por sí ortopédico y lento se hace confuso al tener varios blancos a los que abates sin mucho tino en un combate sin dinamismo y frustrante –algo así como los defectos de la saga Virtua pero acrecentados-. He visto peleas del final del juego en la partida que jugaba mi amigo y el sistema no promete evolución alguna más que el conocimiento de ciertos golpes nuevos. Para ser más concreto Yeah se dedicaba a abatir a todos los enemigos con una patada voladora que ejecutaba mecánicamente. A todo esto que tras vencer a esa escoria le pregunto a uno con tatuaje donde se lo había hecho, y me remite a los moteros de los recreativos. ¿Sabéis? El protagonista, Ryo, lleva siempre cara de pocos amigos, y no la cambia casi nunca, por eso de que le han matado al padre y tal, pero seguro que parecía Sor Citroën comparado con la cara que llevaba yo al dirigirme a los moteros de los recreativos a los que había intentado interrogar desde el principio. Menuda vuelta estúpida. Y ¡oh, sorpresa! Ahora si me hablan, es más, se me juntan y todo. Los tíos. Dicen que me echan un cable si me uno a su banda. Como eso me sonaba a más palos para probar mi valía y tal les mandé a tomar viento. Me fui a un bar y una tía de que no aparece en N-I-N-G-U-N-A de las pistas anteriores –peor que lo del pato y la oveja, es como si el pato no sirviese- me da la clave para el enigma. Resulta que el tipejo que busco debe haberse hecho el tatuaje cerca. Como si un tatuaje no te lo pudieses hacer en otra parte, él que es marinero. En fin. Tengo que ir a no se dónde. No me suena el sitio. Saldré de la calle. Por fin veré parajes nuevos. Ryo dice “No creo que sea buena idea salir sin haber preguntado a todos” O sea, que el sitio ese es de por aquí. Hay un jodido pintor de tatuajes por donde he pasado mil veces y ni me he dado cuenta ¡Venga ya! Ryo dice “A la cama campeón” y ese es el acabose. Ese idiota al que le han matado el padre ya no te merece ninguna piedad, con sus choques en las paredes, sus preguntas estúpidas, su estilo de lucha a lo Akira del Virtua Fighter y sus horarios de párvulo. De modo que me puse el pijama, desconecté la Dreamcast, la empaqueté dispuesta a ser devuelta y me acosté. Porque si tal y como promete mi amigo me esperan ochenta y cuatro horas más de eso, creo que me quedo sin jugar a esa saga sin ningún remordimiento de conciencia.

En definitiva, es un juego para enfermos del completismo o para gente que todavía no haya visto nada más que juegos de Saturn –los jugadores de PlayStation también lo consideraran aberrante si tenían un Dual Shock-. Me pregunto si ha envejecido o ya era tan insoportable en su época. Siempre me quedará la duda. Es una lástima que esta página no sea popular porque de serlo este artículo habría congregado una legión de seguidores –y detractores- de Sega que inflamarían cada comentario dejado en el blog. Y quieras que no eso siempre da mucha vida. Hablando de comentarios forales -y cambiando de tercio-, cualquiera que haya leído en foros que Sony mentía con los vídeos de la PlayStation3 porque ya lo hicieron con la anterior, que se bajen los vídeos de la PS2 y juzguen por sí mismos si al final tenía o no ese potencial. Que hubiese un tiempo en que eso fuese considerado CG es casi tierno.

Yeah!

Sigo buscando estilo, de momento este es rápido...

miércoles, noviembre 30, 2005

The thing that shoud be


Dado que si acepto el nivel de calidad que me suelo autoimponer en mis dibujos -sumado al hecho de que no me manejo todavía bien con la paleta del PC- publicaría una tira cada venticinco años he decidido que, hasta que encuentre un estílo propio con el infernal lápiz electrónico, voy a publicar tiras de poca calidad. Puede que hasta suprima el color. La última hace referencia un fallo que puede ver cualquiera que se fije bastante en una foto de Condemned: Criminal Origins, cualquiera que vea un vídeo del mismo y cualquier ciego que se haya bajado los de trece minutos de juego que hay colgados en Vida Extra. La verdad es que además parece que da tirones, pero claro, a eso ya estamos acostumbrados los usuarios de PS2 y PCs reguleros. De todas formas es imperdonable porque ya el Metal Gear Solid 2 -hace unos cinco años- tenía un motor de sombras generada por la linterna del protagonista, y el motor de F.E.A.R. no es que digamos el del Unreal Tournament 2007 como para no poder haber solventado esa carencia, sobre todo en una máquina tan potente como la 360. Pero -alargar la "e" al leer-, tenía que estar en el lanzamiento.

Condemned by Time

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lunes, noviembre 14, 2005

Hype, hype... ¡Hurra!


Shenmue III nunca verá la luz. Me estuve riendo cosa de treinta minutos. En serio. Todos los seguidores de la mayor violadora de títulos –incluido Yeah- se quedaron sin habla. Y es que eso es lo que tienen los hypes. Que lo mismo te sirven para fidelizar a alguien con tu producto, aunque no alcance las promesas –los seres humanos tendemos a sentir cariño por aquello que llevamos tiempo siguiendo-, que lo mismo te topas con un quisquilloso que acaba sintiendo cierto resentimiento hacia tu compañía. Sega y Microsoft podrían escribir un manual ilustrado sobre eso (“mientras nosotros sacábamos el MegaCD Microsoft preparaba su Windows 95… eran buenos tiempos…”). Pero es que se siente uno tan bien con los hypes…

Hypeemos un poco, que todas las compañías nos están invitando, con las fibras ópticas abiertas a modo de saludo, a que nos creamos grandes expectativas sobre nuestras consolas. La 360 no será un fracaso, la marca PlayStation sucumbirá ante el competitivo precio de su pack de poca monta, claro que la mayoría adquirirá el otro. Los japoneses, a pesar de que sólo muestran interés por el DOA4 –porque es un producto nacional- y que no le han hecho ni puto caso al multimillonario proyecto del creador de la saga Final Fantasy –con diseños del creador de Vagabond y música del aclamado Nobuo Utematsu-, comprarán la consola por toneladas. No es que se la vayan a comprar los mismos freaks que lo hicieron la primera vez. Esta vez el servicio Live! atraerá a todos los casuals que no saben ni lo que es un cable coaxial. La consola no vivirá cuatro sino cuarenta años y no vivirá de porteos de FPS de PC, sino de miles de millones de juegos originales. Y cuando saquen televisores mejores y Sony pierda la batalla del nuevo formato de video sacarán una versión con HD-DVD y una tarjeta gráfica que soporte tasas de refresco superiores a noventa hérzios, pero sin puñaladas como la otra vez, entregando la vieja la nueva versión llamada Xbox 366.6 te costará una miseria, con lo que te mantendrás al día a la espera de que salga la nueva Xbox 720, que manejará hasta cuatro polígonos más que la 366.6 y será retrocompatible porque seguirá usando HD-DVDs claro.

Pero que decir de la PlayStation 3. La magnífica gestión de quien se sabe en la cima un mercado tan inmovilista como el de los videojuegos hace que dejarse cuatrocientas o más de las monedas mas revaluadas del mundo sea la compra más tranquila de la historia. No van a perder un ápice de mercado. Nada. Su estrategia de hacer esperar a según que mercados no hará más que incrementar la expectación –y si al final no lleva codificación por territorio la importación-. Era cuestión de repetir la fórmula. Antes iba la cosa bien porque sin ser la más potente, tenía los mejores juegos. Ahora no sólo tendrá las continuaciones de las continuaciones de esos juegos –¡santo cielo! No puedo esperar a ver el depuradísimo guión de Devil May Cry 4, ¡olvidaos de un DMC con mejores gráficos!- sino que serán los que mejor se vean. ¡Hasta dos polígonos más que los que muestre la competencia! Con eso bastará. Eso y ciento veinte frames por segundo. Casi iguales que los sesenta de los de mi Play 2. Porque ¿para qué dejarse el dinero en hacer una máquina claramente superior? Perder dinero si, pero poco, que no se sabe. Igual si sale una PS3 con dos Cell de cerebro una tarjeta gráfica de 512 Megas y toda la memoria tipo XDR, la gente va y no se la compra. Y entonces nos la comemos como se comió Microsoft su disco duro. Así que esta claro ¿no? Un poco de potencia y lanzamiento escalonado con hasta un año y medio de retraso. Con un par, que son descendientes de kamikazes. Todo sea por poder tener al fin una consola que exigirá televisores de cerca de seis mil euros pero que no soportará los que saldrán en el lejano 2008. ¿Quién vive tanto con el corazón en la boca debido al novísimo Vision Gran Turismo? Y qué decir de ese mando que no se haya dicho ya. En esto, dicha sea la verdad, se parece mucho a sus competidoras. Los mandos de nueva generación de todas las consolas van a estar tirados de precio. Como ahora soportan doce cada una, los producen en masa. Entre eso y el nuevo público captado un mando no te subirá de los doce euros. Tirando a lo alto. Así que no te preocupes si ves a tu hermana pequeña jugando a Batgirl con tu mando inalámbrico Bluetooth con menos batería que una PSP a pilas. Si lo rompe, bajas al bazar de la esquina y te compras dos. Que tu también quieres jugar.

Pero llega la joya de la corona. La máquina que revolucionará al mundo con su –también half-price- mando estilo “no te asustes abuelo que es como el de la tele”. La Revolution, cuya mayor revolución será que su propia compañía no la deje tirada a los pocos meses para encargarse del lanzamiento mundial de la nueva Game Boy. Dicen que será la de menor potencia. Habladurías. ¿Y para qué tener potencia cuando puedes tener un mando que ofrece grandes posibilidades para los jugadores y para los fisioterapeutas especializados en el hombro y los tendones del brazo? Contando además con la ventaja del diseño. A todos nos gusta ese diseño de radio de coche ¡y de canto! Un alarde de originalidad eso de que se pueda poner vertical la consola oiga. Eso sí. Como es muy pequeña la pones en una base. Que total, para los veinte euros que valdrá, pues te la pillas, oyes. Ya estoy viendo el catálogo: Pokemon Revolution –el primero-, Mario Revolution, Mario Kart Revolution –no tiene funciones online, pero tiene la pantalla partida a cuatro, que es un clásico-, Luigi Revolution, Super Smash Revolution, Mario Golf Revolution, Castro Revolution y Metal Gear Solid 5: Revolution of the LaLiLuLeLo –en exclusividad durante tres mesazos antes de que salga con mejores gráficos en la aburridísima PS3-… ¡Mis preferidos! Y más y más títulos de las compañías que cegadas por las ventas de la consola no podrán dejar de sacarlos. Con la ventaja de que no tendremos que soportar los perniciosos títulos de contenido violento –una cosa es comerse una tortuga y vomitar su caparazón contra su congénere y otra bien diferente es tirotear a un matón de calle- u obsceno ya que la propia Nintendo se encargará de vetarlos por nosotros. Además podré conectar wi-fi todas las consolas que se le ocurra sacar a la Gran N durante la larguísima vida de la consola. Que culminará en el año 2012 como muy pronto con la anunciadísima salida de The Legend of Zelda: More of the Same. Titulazo. Nintendo va a coger el mercado por los machos y reclamará su posición perdida en la era post-Super Nintendo.

Con este panorama me dan ganas de sacar una consola que no tenga los fallos de las otras. Calculo que tendría el 30% del mercado sin despeinarse. Este iba a ser un artículo doble, pero qué se le va a hacer. Voy justo de tiempo. Y no quiero dejarlo que me conozco y luego no lo cuelgo. Por cierto, para los cuatro gatos que me leéis, si he tardado en actualizar es porque estaba haciéndome con la tableta digital –¡sí! ya la tengo-. Hubiese querido colgar antes de nada una tira cómica, pero la jodía se resiste. A ver si tardo menos la próxima vez -esto también es un hype-.

sábado, octubre 29, 2005

Ah... La imparable señorita Piccot...


Es inevitable, antes de hablar del siguiente juego, hablar del máximo representante de la saga: Call of Cathulhu Shadow of the Comet. Este es sin duda, y sin saberlo yo al ser muy mozo cuando lo jugué, el primer videojuego que es arte puro. Desde el grafismo, que incluso hoy –lo volvía a jugar en una maravillosa versión hablada este verano- sigue siendo preciosista y del todo homologable, hasta la historia que te sumerge en un ambiente hostil en el que todos los personajes se te antojan sospechosos. Un gran juego. Cualquiera que lo haya jugado cuando salió, hará más de diez años, lo recordará con cariño. Cualquiera que no lo haya jugado debe jugarlo ¡ya! El juego del que voy a hablaros es el Call of Cthulhu: Dark Corners of the Earth. Un magnífico juego que saldrá para PC, Xbox y PS2 con unos gráficos alucinantes ¿verdad vieja Morla? Pues no, no y no. No es un juego magnífico, porque aunque asumo que el argumento es demencialmente bueno –aunque no me he molestado en leer sus reviews en Meristation.com y GameSpot.com- resulta que no viene doblado. Yo he leído a Lovercraft y os aseguro que no hubiese podido hacerlo en su lengua natal, ya se que recurro mucho a este tema, pero ¿cuándo dejaremos de se discriminados los jugadores en el tema del doblaje cuando aquí se doblan basuras como “El sonido del trueno” o “Splinter Cell”? Mi segunda negación viene al caso de que el juego no saldrá finalmente para la caja negra de Sony, supongo que por las pérdidas que ha tenido la compañía distribuidora TakeTwo, porque no creo que sea por los gráficos, que incluso su versión de Xbox desmerecen en texturas. Por lo visto algún físico nuclear metido a director de marketing ha decidido que lanzándolo en Xbox, concentrando así esfuerzos económicos, venderían más que al lanzarlo en una consola que tiene un parque de más de noventa millones en todo el mundo desarrollado. Pensandolo bien puede que por contraste con el resto de juegos desluzca menos en el pobre catalogo del mastodonte de Microsoft. Pero la verdad es que da igual. Aunque los usuarios de Sony consiguiésemos la versión PC este lanzamiento seguiría siendo una historia triste. Howard Philips Lovercraft se merece más.

Menos mal que hoy estoy de buen humor, sobre todo por el que derrochan los chicos de la redacción de GameSpot.com, y si no leed el primer párrafo de esta noticia –tiene gracia porque todos sabemos el tono exaltado que se usa en los foros-, y por supuesto por el retorcido humor de los revolucionarios.

Y eso es todo. No siempre van a ser artículos mastodónticos ¿no?

Busque la textura en la imagen. Solución en el próximo In Exterminatus Extremis.

domingo, octubre 23, 2005

Esperando insultos

Ya he postergado mucho este artículo, y acumulado suficiente experiencia como para darle forma. Hace sesenta años se usaron por primera y última vez armas nucleares contra población civil. Población civil japonesa. Muchos japoneses y no japoneses odian a los Estados Unidos de América por ello. Los japoneses son un pueblo orgulloso, lo que en nuestros días quiere decir prepotente. Muchos pueblos son y eran así. Creen que son la creme de la creme de Asia. Son un mercado cerrado y un pueblo cerrado. La Xbox es vista como una invasión de sus viejos enemigos. Un producto extranjero en el sector que ellos lideran, de ahí su éxito. Hasta ahí es cuanto menos comprensible. Pero quisiera saber que diablos les hemos hecho los europeos a los japoneses para que nos traten peor que a los americanos.

Puede que el lector no lo sepa -especialmente si por casualidad no es uno de los lectores de mi circulo de amigos- pero los juegos europeos a veces son más lentos que los extranjeros porque no se les dedica la atención suficiente en la conversión del sistema NTSC al PAL europeo. Y no es que seamos un mercado despreciable, hay un americano por cada dos europeítos, aunque nuestro poder adquisitivo está ligeramente por debajo –aunque depende de donde mires y a quién-. No es ya el masticado tema del doblaje, que aquí se habla de una manera diferente cada doscientos kilómetros, son las distribuciones arbitrarias y chapuceras. Algunas joyas, joyas galardonadas y todo, nunca llegan, o llegan las segundas partes, como en el caso de Xenosaga, que desembarcará con un DVD resumen de lo que te perdiste en el primero por nacer en el lugar equivocado. El último insulto de los japoneses, o de sus perros, las distribuidoras, es traer a Europa la versión de Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi sin las músicas de la serie. Yo me quede con vértigo un minuto tras leer semejante disparate. No solo no les das a los aficionados lo que quieren sino que además te gastas dinero para que no lo tengan. Es tan absurdo como las excusas de Konami y Hideo para no traer a Snake doblado. Es pérfido. Pensaba escribir estas palabras basadas en la noticia, pero he tenido la oportunidad de comprobar empíricamente de lo que se trata el asunto. Corre por ahí una versión española que ha sido debidamente modificada para que contenga las músicas originales de la serie. Y garantizo que es toda una experiencia para todo aquel que se haya criado con capítulos de veinte minutos de los cuales quince eran resumen del anterior. No me imagino lo aberrante que puede ser la versión que están vendiendo en las tiendas de toda Europa, pero es que no quiero saberlo.

Yo nunca he estado a favor de los mod chips en su uso más habitual, que es el de conseguir juegos gratis con los programas P2P. Creo que un trabajo artístico o no, si está bien hecho ha de ser debidamente remunerado, si consideras que el precio es desproporcionado solo has de esperar a que se pase el efecto novedad y adquirir el producto a un precio que tu consideres más acorde con la calidad del producto. Aparte, si tienes muchos juegos al final no te pasas ninguno. O eso o no pasas de curso. Pero estoy por segunda vez –la primera fue cuando me di cuenta de que el primer Xenosaga no llegaría nunca al viejo continente- tentado de instalarlo aunque sea sólo para tener lo que debió ser la versión distribuida aquí. Esta situación es lamentable, y no debería hallarme en ella. Encontrarme en esta situación es un insulto japonés. Todo esto es si cabe más preocupante con la inminente llegada de la nueva generación. En la línea de maltrato al europeo cabrón que no supo plantar suficiente cara a los americanos y que tuviésemos que comernos nosotros las dos bombitas ya me temo un nuevo insulto, que con independencia de si lo conectas o no a un televisor de alta definición, el reprogramar un juego para que sea PAL conlleve una disminución de la velocidad. Imaginadlo: de trescientos a quinientos euros de consola de nueva generación y de ochocientos a seis mil en un televisor de alta definición (mil cien mínimo si quieres HDMI) pero los juegos van igual de retrasados que antes. Mucho dinero para un salto cualitativo tan pequeño. El colmo de los avatares del mundo del videojuego es la denuncia que la momia pretende tramitar contra nuestro gurús anglosajones de Penny Arcade. Sin duda alguna el cielo se cae sobre nuestras cabezas. Sin embargo no todo son malas noticias. Parece que hay una luz al final del túnel si Square-Enix, tras haber perpretado el Front Mission 4 para PS2 –que por cierto, la saga Front Misión tampoco pisa suelo europeo más que en formato Verbatim- ha decidido enmendarse con el nuevo Scars of War. Tiene tan buena pinta que hasta puede que se rediman por haber destruido la saga Final Fantasy –aunque está difícil pagar ese agravio-, y es que una compañía no puede sacar un juego malo tras otro por tener un nombre famoso detrás sin que le pase lo que a Sega, que digan lo que digan Gamerah.com y Yeah, son igual de retorcidos o más que los de EA.

Un último apunte que se desmarca del mundo videojueguil. Tras un largo periodo de tiempo sin poder ir al cine sin echar las papillas parece que David Cronenberg y Tim Burton, dos de mis directores favoritos, ambos curiosamente con serias desviaciones mentales, han decidido sacarnos de la oscuridad con sendos estrenos. No os las perdáis.

Christopher Walken dirigido por Cronenberg. Perturbador.

sábado, octubre 22, 2005

¡La primera tira cómica! No es muy buena, pero es que el profesor ahogaba toda creatividad.

miércoles, octubre 12, 2005

El bueno de Kurt


Como cada vez que tengo ciertas obligaciones, me veo impulsado a escribir en esta página, que puede que, al fin y al cabo, no deje en la cuneta. Si tuviese gente que se pasase por aquí, o a la que le interesase lo que escribo o gente con ambas afinidades -no te ofendas Mul-, seguramente pensarán que la foto adjunta es un tanto sensacionalista o que la he puesto para atraer más público. Cosa imposible, ya que no puedo atraer lo que no tengo. Esa foto refleja una realidad que apenas he empezado a explorar en unas cuantas páginas de la red: la existencia de una comunidad de mujeres -chicas diría yo, pero no es plan de ofender aunque no me lean- que disfrutan de los videojuegos. Puede que no de una manera tan gastronómica como nuestra amiga Jess, que por cierto tiene una columna muy interesante -el punto de vista de una jugadora, ¡jugona no, por todo lo sagrado!- y opiniones propias que le hacen blanco de algunos descalificativos muy feos, aunque en realidad puede que sea el pan nuestro de cada opinión parcial sobre videojuegos vertida en la red, pero que dichos a una mujer parecen más ofensivos. Si en el foro de PS3 de Meristation un partidario de la malvada 360 sugiere que cierto usuario usará el mando a distancia de la consola para prospecciones anales de diverso calibre, todo el mundo lo asume como la cotidiana rivalidad de marcas. Pero que a una señorita le digan "¿De verdad necesitamos otro jugador con vagina que crea que su opinión vale más?" o "¡Jódete jodida panzie [sea lo que sea que significa eso], y lame PSPs mientras lo haces!" hiere un poco más tu sensibilidad de caballero. No podemos evitar ser un tanto protectores, especialmente con las chicas guapas, le pese a quien le pese. En definitiva creo que se debería explorar un poco este tema de la comunidad internauta de jugadoras, aunque es un tanto espesa por su alto contenido de inglés. Ya se sabe que fuera del mundo anglosajón la idea de videojuegos es un tanto...
Dejando el embriagador mundo femenino atrás he de decir que he leído el último ataque de ese retrógrado mundo conformado por aquellos que no han comprendido nada de ningún cambio de los últimos veinte años. Me refiero a la gente que se asusta de cada cambio. Que se aferra a lo cotidiano. Que busca un culpable cuando la desgracia se abate cerca de él. Me refiero por supuesto a él. La profunda incomprensión que muestra este triste personaje que intenta hacerse rico y famoso -lo segundo al menos sí lo ha conseguido, aunque sea más infame que famoso- me ha puesto más violento que cualquier "GAME OVER" de cualquier videojuego al que he jugado nunca.
Y para acabar una reflexión. No creo que sea la primera vez que revindico el valor artístico de la creación de un juego desde aquí, pero desde que tengo el Metal Gear Solid 3: Snake Eater, estoy más convencido si cabe. Hideo Kojima será considerado como el Spielberg de nuestra era, máxime cuando la creatividad en el mundo de las películas está tan extinta y necesitada de recursos ajenos. Sería considerado como el Kubrick si este último no fuese tan soporífero en algunas de sus obras. Ese hombre ha conseguido hacer una apología de la filmografía de Kurt Russell y que le aplaudan por ello. No me he acabado el juego todavía y ya se que es una obra sin parangón. Todas las críticas vertidas sobre él son del todo infundadas y vienen por parte de los que no han visto la evolución del videojuego hacia una forma de expresión, no como un mero pasatiempo y que por tanto están en demasía obsesionados con el aspecto jugable de aquellos juegos que no dependen de este como principal atractivo. En todas partes ha de haber sectores reaccionarios para con los cambios, y los videojuegos no son una excepción. Si leéis algo de prensa mínimamente independiente como Gamerah.com o theGame.mag -que ya no se puede leer y cuyo redactor puntuó con un siete sobre diez a la tercera parte de la saga por inmovilismo respecto a sus predecesores y por sus largas conversaciones por radio- encontraréis este tipo de opiniones, que por supuesto son respetables como la que más. Pero yo con casi un cuarto de siglo en mi haber no busco sólo un comecocos con normal mapping ¿no? A Hideo, que le gusta mucho mentir, se le ha ocurrido volver a decir que la próxima entrega no la dirigirá él. Aunque al final ha acabado diseñando, escribiendo y dirigiendo todas las entregas. Aunque estaría bien volver a ver algo variado en su videografía sería una lástima que en sólo uno de sus juegos "Solid" llevases a Snake, ya que el éxito de la primera entrega se deriva del carácter del personaje y del buen doblaje, pero ese ya es otro tema. Esperemos que con su recién adquirida independencia con Kojima Productions pueda desarrollar todo su talento artístico, y desde aquí le deseo la mejor de las suertes.
Es un genio, pero ¿está pensando o simplemente se cae de sueño? :-)

viernes, octubre 07, 2005

¿Sueñan los menus con ovejas-firmware?

Publicidad subliminal


Los (el) que me hayan leído recordarán el sueño febril descrito en Diario Desde el Cabo (y II). Ahora bien, ayer me pasé toda la tarde hablando con mi amigo Bili sobre televisores de alta definición. Complemento indispensable para la nueva generación. No poseer uno de estos es como usar un ordenador con una GeForce 7800 con un monitor VGA de 640x480. Lo cual resulta a todas luces ridículo, y sin embargo nadie se plantea seriamente cambiar de televisor junto con el cambio de consola. Lo cual no es de extrañar. Un monitor muy correcto vale aproximadamente de entre diez y veinte veces menos que un televisor de alta definición. Estuvimos hablando de los factores clave: la entrada HDMI, el tiempo de respuesta, la definición, el escaneado, las diferencias entre el plasma y el LCD TFT. A su vez consultaba más y más páginas para encontrar el producto ideal que jamás llegaría a poder adquirir -o al menos en un plazo de tiempo no inferior a un año de ahorro austero- y comparaba productos de distintas marcas y modelos en diferentes buscadores y páginas de fabricantes. Comentamos lo muy desinformada que está la gente a la hora de soltar alegremente 3.000€ por una pantalla. Aunque hay que admitir que reunir la información necesaria, incluso con Internet, es difícil. Una tarde temática de pantallas panorámicas.
Esta mañana tras apagar el despertador me he quedado durmiendo, ¿y con qué he soñado? Los que estén pensando en el modelo KLV-S26A10E de Sony –cuya foto acompaña a este artículo- han fallado de lleno. Soñé que me regalaban una PlayStation 3. ¡¿Que clase de publicidad subliminal introduce Sony en los renders de sus juegos como para afectar tan profundamente a mi subconsciente?! ¡He soñado dos veces con esa consola! Es la primera vez que me pasa esto. No suelo recordar mis sueños, y los que recuerdo suelen ser incoherentes. Pero ahí estaba yo, de nuevo, recién levantado, y con la agradable sorpresa de una flamante consola de nueva generación recién importada de Turquía –que por algún motivo la recibía antes que España-. Y de nuevo me vi configurando la máquina. “[Respecto a la mejora en los juegos de ediciones anteriores de PlayStation] La Playstation 3 puede cargar una textura en la caché del sistema, editarla varias veces hasta haberla optimizado, y después mostrarla como default” Esto sin duda es parte de la propaganda fascista del señor Kutaragi, en la que se decía que tanto vídeos como imágenes se podrían subir al espacio personal de cada usuario en la red para que el Cell los fuese refinando para obtener más calidad. Mi subconsciente debió pensar que sería fantástico que hiciese algo parecido con las mediocres texturas de la PS2. Y ahí estaba el menú que te permitía seleccionar “Bucle” en el número de veces que editaba la textura antes de mostrarla. Y lo siguiente que se me ocurrió es llamar a Yeah para comentar el aparatito.
No recuerdo un día en toda mi vida en el que me haya costado más levantarme. No por sueño, si no porque el contacto con la realidad fue como una caída sobre el asfalto. No un asfalto elástico como el del programa de salto de Matrix. Un asfalto marmóleo y gris. La estancia en la universidad ha sido agónica y el contraste con la felicidad y la ilusión era descorazonador. Lo peor de todo es que al igual que en el otro sueño, en este se me ha revelado otro deseo que ignoraba, el de tener la consola a toda costa, porque estaba deseando conectarla a mi televisor tradicional, a pesar de la tarde que había antecedido a ese sueño. En fin, no se puede menos que felicitar a los publicistas de Sony por implantar en mis neuronas unas ideas tan obsesivas en apenas dos ferias de videojuegos.

viernes, septiembre 30, 2005

Homenaje


Tal y como prometí -aprovechando mi convalecencia- aquí está mi modesto homenaje a la desaparición de la revista the Game.mag, cuyas ondas expansivas todavía se sienten en la red. Me gustaría recordar todo lo que puse en el correo que les mandé a los chicos de la redacción, pero mi mala memoria es proverbial y los emilios no se almacenan. En vez de eso, dejaré que el adiós lo de alguien más capacitado: el director de Última Generación, al que citaré en su última editorial, que con todo el respeto del mundo editaré para que valga para ambas revistas. No sin antes mostraros la recomendación de hoy, un popurrí en alta definición cuya mayor curiosidad es que la fuente de los videos es la original, y no una grabación de videocámara en una feria. Lo cual resulta curioso, porque si buscas individualmente cada juego en la misma web, o en cualquiera, sólo los encontrarás grabados con el ruidillo de fondo y el desenfoque acostumbrados. Aprovecho para pedir, una vez más, a los lectores que vengan del blogg de la revista desaparecida que me envíen. los que hayan conseguido descargarlo, el documento del número cero de the Game.mag a los_tropelines@hotmail.com, gracias. Sin más dilación: el adiós.

Alas de mariposa
Hemos cumplido un año, doce números [cuatro], 365 días, desde que convinimos crear un producto diferente, para plantear los mismos temas desde distintos puntos de vista y tratar al lector con la seriedad que una afición de este tipo merece. Entonces, decidimos aliarnos claramente con el bolsillo del jugador, con sus intereses directos y nos acordamos de las casi 8.000 pesetas [ahora 60 euros] que cuesta un juego cuando otros no quieren recordarlo. Nos pusimos a escribir con la intención de tentar a los lectores más evolucionados, a los expertos que tienen su propio criterio elevando nuestras miras a una edad olvidada, a un estado de opinión directo, con dudas claras y exigencias mayores. Olvidamos los argumentos bíblicos por datos y reseñas de entendimiento. Apostamos, decididamente, por contar la verdad a los lectores para que pudieran comprender por ellos mismos su posición dentro de un sector que se mueve, infinitas veces, sin dirección aparente. Por tanto, el mundo de los videojuegos tiene que detenerse, que plantear serenamente su fundamento y fijar sus pilares sobre ordenadas estructuras de comportamiento. Si todos estamos de acuerdo en los lazos que nos unen, y que suponen una estrecha dependencia de nuestras respectivas labores, es absurdo seguir por un camino que es equivocado y que todos, a la vez, reconocemos como erróneo. Unos halagan sin miramientos comportamientos a todas luces infectos, que van contra la deontología más elemental. El día fabrica buenos aliados tanto como la noche enemigos. Pasar de un estadio a otro es cuestión de familiaridad, de coqueteo, de cercanía, y no de trabajo y seriedad. Los más sibilinos encierran en sus pocas palabras la descripción exacta de su categoría, anunciando más intenciones dudosas que hechos irrefutables. El dato, por tanto, es despreciado en favor de una sensación, de una tímida e insostenible posición que tiembla en todos sus extremos sin que medie la razón. Al final, por tanto, obtenemos prepotencia y un completo desprecio por el trabajo ajeno. Celebramos nuestro primer año [cuatrimestre] con la lógica alegría de quienes han mantenido una postura contra viento y marea y sólo han recibido a cambio las matemáticas de unos intereses, legítimos, pero alejados de un reclamo general que repercute, directamente, en las necesidades de juego de los usuarios: último eslabón que muchos desprecian y que, al fin y al cabo, nos da de comer grandes peces y panes a unos y a otros. Sin excepción alguna. Última [Game.mag] vuela en su 12º [4º] mes con alas nacidas de la confianza ciega de nuestros lectores, que nos alientas con sus cartas y llamadas. Unas alas que tienen la fuerza de una existencia que muchos consideran exagerada para las pretensiones que nos impusimos: no comprometer nuestras páginas a los intereses de las distribuidoras. Última [y Game.mag] este mes, y más que nunca, vuela con firmes, pero frágiles, alas de mariposa...

Última Generación, nº12

Historia de la futíl lucha contra la idiotez en España...
...en dieciséis magníficos fascículos.

miércoles, septiembre 28, 2005

Reajuste horario - Buenas y malas noticias, segunda parte-


Cualquiera que me conozca aunque sea un poco, sabe que soy un ave nocturna por naturaleza. Consecuencia lógica: de vez en cuando tengo que hacer el ejercicio catártico de pasarme un día entero con la pobre cantidad de horas que me deja la diferencia entre mis hábitos y el horario de la universidad. Hoy es ese día. No se valen siestas; prolongan el ciclo. He dormido alrededor de una hora, mi cuerpo y mi mente están descompuestos. Estoy haciendo ímprobos esfuerzos para mantenerme despierto, hasta el extremo de actualizar este blogg, cosa que en circunstancias normales hubiese hecho junto con la pila de cosas que dejo sólo para cuando no debo hacerlas -véase exámenes-. Dentro de poco, como ya he anunciado en el blogg de the Game.mag haré un homenaje en este modesto rincón a el intento editorial más noble de los últimos dos lustros.
Y antes de ver cómo no sólo la falta de sueño merma mi intelecto, y ya que esto es la continuación del anterior post, comentaré las buenas y malas noticias. Sin duda la buena noticia d-e-f-i-n-i-t-i-v-a es la confirmación del lanzamiento de la PS3 para primavera en Japón ( bueno, vale, es la noticia definitiva si no eres boxer, pero si eres boxer lo más probable es que no sepas ni leer, y si eres nintendero también lo es, porque a algo tendrás que jugar cuando dejen de sacar títulos para tu consola de sobremesa). Por lo visto los chicos de Sony se han asustado mucho con las capacidades de la 360 y el mando de la Revolution, del que no voy a hacer ningún chiste fácil todavía. La mala es que eso es para los cabrones que vivan en Japón. Ya veremos como llega la cosa en el mercado internacional. Se dice que Sony quiere reconciliarse con el mercado Europeo tras los sucesivos retrasos de la PSP y el lanzamiento chusquero de la PS2... ¡JA! ¡Que más quisiéramos! Más cosillas, sin duda la vuelta de Warhammer Fantasy al género de la estrategia en tiempo real es una buena noticia. La mala noticia, implícita en la calidad de las imágenes, es que ese juego funcionará bien en los ordenadores de dentro de cinco años -la captura que acompaña este texto es del susodicho juegecito-. La PSP ya está entre nosotros. Eso es bueno. Quiero una. Eso es malo. A lo mejor en Japón se creen que un europeo es un aristócrata forrado de pasta, pero la mayoría ya no somos así. Esto viene a cuento de los 250€ que hay que desembolsar, por supuesto -unos 100€ más de lo que pagan nuestros decididamente más ricos compañeros de las antípodas-. Sobre la PSP se puede encontrar mucha información en todas partes, especiamente en Vida Extra, donde te ponen al día de los hackeos de la joya de Sony, ya que el software casero es uno de los grandes alicientes de este guízmo. Lo que ya no sabe tanta gente es esto, en fin, la verdad es que hoy en día esto trístemente ya ni sorprende. Antes de pasar a mis desvíos mentales de recluso me despido que esto ya no me mantiene despierto por más tiempo. Y recordad queridos lectores -¡sí! ¡es un chiste!-, la generación de la alta definición está cada día más cerca y en España no hay quien compre un televisor de 1080 decente, así que si alguna compañía extranjera de electrónica crea un partido político ¡votadlo!.

Edición: No podía dejar pasar algo tán medieval, tan apocalíptico y tan Wachowski.

DIARIO DESDE EL CABO (II)

Diario de bitácora, martes, dieciséis de agosto de 2005. Avatares de la vida, cuando llego al cyber –día nueve si no mal recuerdo- leo un cartelito en perfecto inglés: este establecimiento permanece cerrado por vacaciones desde el ocho al veintidós de agosto, disculpen cualquier molestia. Ahora bien, ¿qué clase de idiota cierra un establecimiento dos semanas en la costa en plena temporada alta? La clase de idiotas que me rodean. Para que luego Mul se queje. Todo lo cual viene a decir que los más probable es que esta serie de diarios, que sospecho que no serán muchos, los colgaré todos de golpe cuando recupere mi conexión en la civilización. Retomando los hechos desde la última vez, la apatía de Dr. Manhattan acabó venciendo sobre el lado bueno de la Fuerza, con lo que –lo siento por mis admiradoras- no hay disfraz ni foto. Y de hecho no he salido en lo que llevo de verano, entre otras cosas porque no hay con quién. Estoy atascado en el Shadow of the Comet y en el Blood Omen: Legacy of Kain con lo que llego a unas cuotas de aburrimiento que no son usuales, ni siquiera para verano. Esto sin duda me condujo a cometer el acto más desesperado que un hombre puede llevar a cabo: ver Los Cuatro Fantásticos para gastar una bolsa de pipas que tenía rodando por ahí. Grave error. Es todo lo que yo me imaginaba y peor: la explicación de los poderes sigue siendo la que se lleva la palma del absurdo incluso dentro del mundo de los superhéroes, los personajes son tan predecibles y repelentes como los recordaba de la serie de animación. La combinación de poderes es patética y pese a que su aplicación a la vida cotidiana está bien como anécdota, cualquier grupo terrorista con un AK-74 se los limpiaba a todos. Se salva por supuesto Victor Von Doom –Von Muerte para la adaptación- interpretado por ese tipejo que actuó en la serie Embrujadas como marido demoníaco de una de ellas –la que está más buena, no me preguntéis nombres, ya véis que no son mi fuerte-. Bien interpretado, bien justificada la máscara (lo más difícil) y el único personaje que no es más plano que una crêpe francesa.

Y ahora vamos a tocar un tema que va más con este blogg, las consolas de nueva generación. Me preocupo. En ausencia de las constantes noticias sobre las tendencias pedófilas de Richard Balmer y su 360 –euros- o la esquizofrenia aguda de Ken Kutaragi y la PS E3, mi cerebro empieza a sufrir febriles ataques producidos por lo que sin duda alguna es una catártica desintoxicación. El mono vamos. Anoche me acosté tras ver el profundamente perturbador último capítulo de la tercera temporada de Smallville (poner hipervínculo aquí) [Ed. Creo que con la imagen de abajo sobra para ilustrar como se combinan mis obsesiones. Así que no hay hipervínculo.], y hoy me he despertado empapado en sudor con el palpitante recuerdo de mi último sueño. En verdad era un sueño maravilloso, porque es sin duda uno de los mejores momentos que recuerdo devuelto a la vida una vez más, más glorioso y grande que nunca. Me refiero por supuesto al irrepetible momento de encender una consola por primera vez. Y por supuesto era una PlayStation 3. Ahora sé que la tendré plateada, y no negra como en principio creía, pero mi subconsciente me ha revelado la respuesta. La quiero plateada. Y la quiero. Seguramente si tuviese más lectores que Mul estarían divididos en dos: los que como yo –y me aventuraría a decir que Yeah- reconocen como momento culmen de todo el proceso el configurar la ROM del sistema, embriagado por el olor a producto recién desenvuelto –del que ahora disfruto sobre el portátil nuevo que uso para escribir esto-, y que es de hecho lo que hacía en el sueño. Por azares de lo onírico lo hacía no acompañado de mi hermano o alguno de mis compañeros de pasión por los chips, sino por una curiosa madre que hacía preguntas que todos hemos oído alguna vez cuando alguien descolgado de la tecnología hace mientras tu intentas concentrarte. Supongo que es porque en los sueños no todo puede ser perfecto, y siempre tiene que haber un toque agridulce. En el otro grupo de lectores estarían los que como mi hermano piensan que estoy enfermo por perder el tiempo en eso en vez de poner rápidamente un juego y ponerme a jugar, disfrutando de la primera intro –momento, no niego, también muy grande-. Si estáis en el segundo grupo yo os compadezco, porque si no experimentáis un vuelco al corazón al ver como aparece el logo de la consola por primera vez, si no os apasiona cómo se van desplegando los menús vírgenes a la mano del ser humano, si no comprendéis porqué el summum de mi fantasía fue comprobar que podía configurar la fuerza de la vibración en distintos apartados, que comprendían vibración normal y algo que se llamaba algo así como emocional, en el que una figura de un mono daba a entender que en futuros juegos se usaría la vibración para simular emociones. Si no encontráis como única opción lógica, como yo hice, poner todo el supuesto menú de vibración al máximo. Si no sabéis de que os he estado hablando en las últimas frases. Si el significado de una consola es para vosotros el de una evasión alienante. Si no encontráis el placer de estas pequeñas cosas, os compadezco. Porque perteneceréis un poco a la generación de nuestro padres. Ajenos al nuevo mundo. Ajenos a las nuevas flores de nuestra era. Las flores de nuestra era son sintéticas y las ha diseñado alguien en Japón o Estados Unidos, pero siguen siendo pequeñas cosas con las que deleitarse, más allá de su función. Y siguen oliendo a nuevo.

Sony no va a esperar: PlayStation3 para primavera. Gracias.

viernes, septiembre 02, 2005

Buenas y malas noticias


Volviendo del receso vacacional retomo los temas más candentes que rodean al mundo del chip. Y como en las peliculas de Hollywood tengo buenas y malas noticias. Por ejemplo, se confirman los packs de la 360 y se habla ya de una fecha de lanzamiento -25 de noviembre creo recordar- las buenas noticias para los sonyers -dudoso anglicismo- declarados como yo es que Ageia al crear su pack de desarrollo de software ya ha avisado que, al contrario que la maquina de la competencia, no podrá manejar fluídos por falta de potencia. Otro ejemplo, la buena noticia es que por fin está aquí la PlayStation Portable, y la mala, por supuesto no es el precio, sino el lanzamiento para la misma del malvadísimo Ghouls'N Ghosts, juego que reune la maldad de EA y la Sociedad General de Autores y Editores en un código máquina. Y para acabar rápido recordaré una gran cita de la magnífica película El Último Boy Scout:
"-Tengo malas noticias y malas noticias -Dame primero las malas"
La mala noticia es que se me ha olvidado traer los archivos con mis paranoias veraniegas.
"-¿Y la mala?"
Que sí me he traído el primer capítulo en un viaje anterior a mi ciudad, y aquí os lo presento -me haré con los otros en cuanto pueda-. A ver si cuando tenga más tiempo discurro un poco mas sobre los acontecimientos que sacuden el mundo del arte digital.

DIARIO DESDE EL CABO (I)

Diario de bitácora, fecha estelar nueve de Agosto de dos mil cinco, acompañando a las temperaturas sofocantes llegan las teleseries de las autonómicas y el inevitable Superman en la primera (tanto en su versión adulta como en su versión de días mozos). He descubierto una nueva serie de Star Trek en TV3. Me he reencontrado con el Doctor Manhatan y ahora tengo tres CDs de MP3 llenos de heavy metal. En resumidas cuentas, ya se nota que estoy de vacaciones. Tengo todos los elementos que caracterizan mis veranos, incluyendo la terrible claustrofobia que me produce este cabo alejado de mi preciada civilización. Un cabo que no se parece nada a los misteriosos cabos de Nueva Inglaterra que inspiran tanta imaginación y terror. No es el cabo de Murder she wrote, ni es Ilsmouth, ni la pequeña población pesquera de Alan Wake. Es mas bien como un trozo de la costa de África, desencantado por el turismo, para que ni siquiera evoque un poco las costas de las civilizaciones pretéritas de Roma y Cartago. Aunque debiera, no se parece a una colonia europea en la que los nobles de vacaciones y prefectos de la zona sudaban la gota gorda bajo sus ropas continentales por puro pudor. Aquí los extranjeros y los nativos visten como el personaje secundario de un capítulo de los vigilantes de la playa.

Pormenorizo todos los detalles que hacen de este sitio un sitio insoportable para mí para que comprendáis porqué mañana es uno de los días más excitantes del verano. Mañana es la fiesta de disfraces, y siempre me ha encantado llevar un aspecto gótico y excéntrico, que contraste con la mediocridad general. Pero este año las cosas son distintas, para empezar por lo bueno, he llegado más tarde de lo que se supone a mi jaula de sol. Además la incontrolada edificación me ha acercado un cyber a mi urbanización. En la parte mala está que Yeah no vendrá mas que puntualmente en algún fin de semana. Con lo que mañana Miércoles no contaré con sus descabelladas actuaciones etílicas. Aparte la apatía del Doctor Manhattan a la hora de disfrazarse se me está contagiando. Así que puede que el No-Muerto no aparezca este año por la discoteca. Con un poco de suerte mi único lector (MUL a partir de ahora) se vendrá pronto también esclavizado a la costa y así podremos compartir nuestras desgracias, o más bien le daré unas pocas desdichas a cambio de sus terribles avatares en la vida. El calor es tan sofocante que me da pereza hasta llevar este texto al cyber. MUL, si lees esto, por favor, llámame en cuanto llegues, no creo que pueda soportar mucho tiempo aquí sin tus historias. Esas que me recuerdan siempre que podía ser peor...


El lugar de hacinamiento en cuestión.

lunes, agosto 01, 2005

El descubrimiento


A veces, conforme vas creciendo, descubres cosas sobre ti mismo. Como que eres peor de lo que creías, que eres influíble por ciertas cosas y no te habías dado cuenta y de vez en cuando descubres algo bueno. Sea como fuere eso siempre viene bien, porque eso que dicen los filósofos orientales de conocerse a uno mismo y tal es en verdad útil para la vida. Te ayuda a saber donde están tus límites, y tus posibilidades estratégicas (todo en la vida es estrategia de puntos fuertes y débiles). Por poner un ejemplo, sabes que eres mala persona si deseas ferbientemente que tu único lector conserve un ordenador en el que no cabe ni un capítulo en DivX de Naruto sólo porque te partes de risa cuando te lo cuenta.
Pues el caso es que he descubierto que no soy fan de la saga Final Fantasy, sus cada vez más decepcionantes secuelas (aunque pocas como el VIII) me han convencido de no adquirir nunca más una copia de algo que pudo ser y no fué, por sacar dinero. Esa saga carece de creatividad. Se ha vendido a la moda. Ha dejado de ser arte, cuando fue de las primeras en introducir el arte en los videojuegos. Se diga lo que se diga, sólo con la tecnología de 32 bits se podía contar una historia con una forma coherente y de peso, porque si eres de los que que el fondo en el arte lo es todo problabemente tambien te guste el cine español (que no tiene forma y amaga un esepejismo de fondo que no engaña más que unos pocos). Ahora parece que algunos de los talentos de la saga, el director de la novena parte de la saga -creador de la misma- y Nuobu Utematsu al que esperamos por estas tierras para oír su concierto, han dejado Square-Enix para hacer un título para la pérfida máquina de Microsoft. La verdad es que me muero por jugarlo, pero ya sabéis, es Microsoft -y los americanos, como son más simples que un filete, no lo tienen en la lista de los más visitados de Gamespot-.
Yo no soy un fan de la saga Final Fantasy, soy un fan de Final Fantasy VII. Si tuviese que escribir sobre ese juego se me desgastaría el teclado, baste decir que es una obra de arte, y que muchos lo sabéis. Su director, Yoshinori Kitase -sí, he buscado el nombre-, que no es el del original de la saga, tiene una trayectoria desigual, empezó con Chrono Trigger, que según dicen es de los mejores de su época. Yo me lo creo sólo viendo el art work de Akira Toriyama para el juego -mucho mejor que mucho de lo que ha hecho-. Ignoro que se hizo de él después, pero el caso es que como el dire de la saga se estaba (ya en el 97) centrando en ese aborto que es Final Fantasy: Spirits Within (¡un final fantasy con Alec Baldwin!), pues lo siguiente que le conozco son las aventuras de Cloud Strife y compañía. Después hizo el VIII. No hay reflexión lo suficientemente larga que pueda explicar que pasó ahí. Durante la creación de su anterior trabajo se murió su madre. Espero que no tenga que morir un familiar para que Yoshinori haga juegos de calidad. Claro, que creo que en realidad es culpa de los escritores que tiene asignados desde entonces. Si son los mismos que con el VII entonces es que estan gastados, y si no, ¡yo que se! que escojan a alguien que sepa escribir mejor que esa gente, hasta Tom Clancy lo haría mejor. En todo caso como director debió haber visto que hasta el sistema de juego apestaba. Tras el regreso del creador original en Final Fantasy IX -el último bueno-, nuestro querido Yoshinori volvió a dirigir un juego que necesita de guias para llegar al final, y que incluso con 12.000 polígonos por personaje no consigue maquillar el tufillo a producción hollywoodiense sin ninguna pretensión más que la de vender juegos en los que pone Square-Enix en la portada, guías oficiales y una segunda parte dirigida por el mismo. Dirigió el notable Kingdom Hearts y por lo que me han dicho, es todo un repunte en su carrera. Lo último -aunque quizás es anterior al Kingdom- que se le conoce, aparte de la inminente y visiblemente asquerosa decimosegunda parte -que parece seguir llevando la moda urbana de japón al diseño de personajes medievales-, es un juego rastrero que quería vender por el mero hecho de llegar en edición especial de cartón ¡¿?! y ser de la aclamada compañía. Es tan malo que no aparece en esta juegografía. Y seguramente será nuevamente aclamado por dirigir la prometedora Advent Children. Pero lo que en realidad me gustaría que dirigiese, al igual creo yo que la mayoría, es esto. Soñar es grátis. Espero que esas declaraciones no sean gratuitas.
Todos queremos ver los ojos inundados de Mako con esta calidad.

miércoles, julio 27, 2005

¡Viva la Revolusión!

Con imágenes tan chorras como esta que acompaña mis palabras es con la que muchos seguidores de la Gran N sueñan. Eso por no nombrar uno de los fakes mas sonados de este año, protagonizado por un alicantino. Y es que Nintendo promete una revolución en su próxima consola. Una revolución en la forma de concebir los juegos y en la forma de jugarlos. Dicho lo cual no extraña que aparezcan abortos mentales como en Nintendo On. Lo cierto es que dichas promesas son el ruido insulso de quien perdió el liderazgo por no seguir la fórmula ganadora que había inventado. Triste pero cierto. Sus ansias de innovar de forma compulsiva les hicieron perder la evolución lógica de la consola ganadora -PSX- en favor de una formula tan original como: ¡eh! conservemos los cartuchos. Y es que en este mundillo, como en casi todos, las innovaciones se deben hacer en base a lo que ya existe. Porque las evoluciones forzadas, las que no llegan de forma natural, suelen tener poco de revolución y mucho de pancarta. El futuro no es -al menos a medio plazo- enfundarse unos guantes con sensores de movimiento. El futuro es un mando con un monton de botones en frente de una caja, como hace veinte años. Los cambios van por dentro, no por fuera. ¿Sabéis quién sabe eso? David Perry sabe eso. En la entrevista que linkeo dice tantas rajadas verdades que no hace falta ningún comentario más. La "Revoution" llegará cuando aparezca algo que haga que las consolas parezcan la televisión, la televisión el teatro y al teatro va a ir a verlo su puta madre que ya no quedan actores. Las pequeñas revoluciones quinquenales que constituyen de hecho una evolución son las que definen el futuro. Ya lo dije con la Game Cube y no me equivoqué. Así que lo diré de nuevo para la nueva consola de la Gran "cuido de los peques" N:
La primera imágen que veremos de la Revolutión será un pokémon muy bien renderizado. Nota: la última vez fué un Meowth con más polígonos que una clase de geometría de 5º de E.G.B.

Un último apunte, me he bajado el video de altísima definición que han colgado en Gamerah del PGR3. Y os diré que me río de las imágenes que vienen en el DVD de la Hobby Consolas... es lo que tiene la definición 760.
El que no se suba a las ideas siempre clarividentes de Maese Perry se quedará atras. Demostrado en dos generaciones.

viernes, julio 15, 2005

Cerrado por vacaciones

Como casi tódo en la época estival este blogg ha de ser suspendido mientras cumplo mi reclusión en Cabo Roig, que par los que no lo sepáis es la parte de España con más cucarachas y alemanes. En realidad no los distingo bien, así que no se de qué hay más. Y me da pena dejar de escribir ahora que le había cogido el gustillo y el ritmo, a pesar de mi ausencia de lectores. Así que hasta septiembre me quedaré allí, "con las cucarrachas, sin comida y sin bebida".

jueves, julio 14, 2005

Perro estúpido, me obligas a ser malo

Para los que no lo sepan, mi amigo Tetsuo y yo, haciendo guardia una noche nos encontramos con un perro muy mono al que habían abandonado. Se parecía al de más abajo, pero tenía la cola partida -seguramente por un coche a los que ahora trataba con prudencia- y una pegatina de plastico que el muy tonto no había acertado a desenganchar de su pata delantera izquierda. Claro que con lo cansado que estaba el pobre, seguramente debido a la desnutrición, a lo mejor no le importaba tanto andar por ahí con la pegatina. Eso sí, si le silvabas no tenía ningún problema en cruzar medio parque y cuatro carriles para que luego no le acariciases. Y no lo acariciabas porque estaba comido de mierda -literal-. Entre otras cosas por las evidentes diarrea que su pobre nutrición le habría acarreado. Le bauticé Chucho, porque es lo que parecía, y aunque se notaba que era una raza rara y que necesitaba de cuidados con lo andrajoso que iba el nombre le venía al pelo. Pues el caso es que he estado buscando y resulta que Chucho bién podría ser un raro espécimen de Poli, que aunque en la foto aparece de pelaje blanco, lo más normal es que sea negro. Así que Chucho, estés donde estés quiero que sepas que la culpa fué de Tetsuo, que no te dió la cena que le sobraba. ¿Que por qué escribo algo tan sentimental? Porque sé que a Tetsuo y a mi amiga Vanessa les da pena...
... ¡Mua ha ha ha ha ha!...
No es el, pero se le parece...

miércoles, julio 13, 2005

La flamante GeForce7800 GTX: 23 centímetros de puro rendimiento. Los de Nvidia la tienen más grande.

La GPU de la PS3 ya está a la venta

¿Os acordáis de la posibilidad de comprarse dos 6800 PCI-E para tener el hardware definitivo por sólo 1200€? Pues si no quieres esperar para tener la tecnología que marcará el futuro "sólo" te costará 475€. Y es que la Nvidia GeForce 7800 GTX ya está a la venta, lo cual para muchos no es una novedad. Pero la verdad es que cuando el Presidente de Nvidia dijo que el RSX de la PS3 estaba basado en la tecnología de la 7800 no le di ningún crédito. Más que nada por lo que han tardado los PCs en alcanzar a la generación actual en cuanto a gráficos se refiere, pero parece que esta vez se cambian las tornas. ¿Porqué le doy crédito ahora? Porque lo he visto. Nunca me llegé a creer que lo que ví en la conferencia de Sony fuese real-time. Pero esos malditos japoneses han debido pagarles mucho a los chicos de Nvidia para que mostrasen con meses de antelación lo que os he linkeado ahí. Si queréis una review bastante completa de lo que puede hacer el bicho y sus capacidades Meristation ha hecho un trabajo esclarecedor.
Pero a mí todo esto... me da que pensar. Recuerdo que me sentí algo inquieto mientras le decía a Yeah que la GPU de la XBox 360 equivalía a mi actual y cochambrosa X600 PRO. Lo cual me parecía aproximado en cuanto a MHz del procesador a pesar de que mi tarjeta no manejase los pipelines extraños de la ATI de la 360. Y al fin de al cabo la tecnología de las consolas puesta en números suele ser menos impresionante que la de los PCs. Pero dentro de mi algo me decía que no era del todo cierto. Mi razonamiento era que la GPU de la consola de Microsoft no era para tanto, ya que era de unos 500Mhz, mientras que una 6800 Ultra iba por encima del gigaherzio. Pues tal y como dijo el presi de Nvidia el RSX es como una 7800 pero más rápido, ya que con sus 550MHz superan ampliamente los 430 de la tarjera que se pone a la venta. Luego me equivoqué de lleno al juzgar los chips por su velocidad reloj -y lo admito en la red, ¡toma!-. Pero todavía hay más: Nvidia dice que sus nuevas tarjetas no deberían funcionar por debajo de 1600 x 1200 -resolución que no alcanza ni de lejos mi pantalla-, lo que daría credibilidad a la machada de que todos los juegos de nueva generación van a ir en 1080p, lo cual parecía imposible hasta hace poco cuando al poner el Doom 3 a 1024 x 768 en un ordenador de gama media-alta como el mío funciona a saltos. Más reflexiones, en la review antes linkeada se ve que los 60 fps en el juego Battlefield 2 -a 1600 x 1200 claro- sólo se alcanzan sin el antialiasing, y que pierde 10 frames si la usas con antialiasing de 4x. Un dato para los muchos que han pasado por mi casa, mi Battlefield funciona a 800 x 600 y con antialiasing de 6x. Siendo el Battlefield 2 un juego que dista de lo que se ha visto en la nueva generación, y dado el resultado que ha dado la tarjeta -a pesar de que está sesgado por la CPU de la prueba- parece que el hecho de que en números se parezca no garantiza que un PC consiga el rendimiento que la PS3 -con una CPU mil veces mejor- puede conseguir con lo mismo. Así que puede que pasen otros tres años -más o menos lo que han tardado en esta generación- desde la salida de la nueva Playstation para que el ordenador doméstico alcance el poder de estos aparatos que valen un poco menos que la propia tarjeta. Pero, ¿a que os gustaría tener dos de esas en SLI en dos puertos PCI-E para vuestra casa?

lunes, julio 11, 2005

¿Veremos algo así dentro de un año?

Empezando con buen pie

Ya que la Goddamn tableta digital tardará en estar en mis manos, más que nada debido a mi economía, deberé postergar la conversión de este blogg en algo parecido a una tira cómica. Pero para darle vidilla a esto empezaré por recopilar todo aquello que pertenece a la sub-cultura que tanto nos ha dado y a la que tanto debemos.
Y lo que me lleva a redactar esto hoy es el tema que está en todos los foros de videojuegos del mundo. ¿Se puede hacer un Killzone como el que vimos en la conferencia de Sony, previa al E3? Bien, pues quezás la respuesta esté en el peor juego que he visto, técnicamente hablando y con permiso del Fifth Phantom Saga, para un soporte nex gen. Se trata de Possession, un juego cuyos detallen no voy a dar, porque no viene al caso y porque si te llega a interesar puedes usar la web para conocer sus múltiples defectos. El caso es que existe un vídeo de ese juego en el que se aprecia uno de los efectos por los que el Killzone de PS3 parecía irealizable, según mi amigo Yeah y por los que es fantástico, según un redactor de Gamespot con más fe -o más ingenuidad-. Un efecto de humo volumétrico iluminado en tiempo real. Dicho así no parece muy impresionante, pero si recordamos que con las cortinillas de andar por casa que ponen ahora como efectos de humo se ahogan lo PCs más potentes, pues la cosa ya pilla perspectiva. En fin, a mi me da la impresión de que en el juegecito de los zombies se han gastado unos 5€ en I+D, pero el efecto está. Incluso en la foto que acompaña este artículo aparece, y eso que el resto de la foto tiene tan poca calidad que parece el Spiderman 2 de PS2. Juzgad y el tiempo os dará la razón, u os tachará de memos.

martes, abril 19, 2005